Los plenarios de comisiones por la interrupción voluntaria del embarazo siguen en el anexo de la cámara baja. La escritora Claudia Piñeiro defendió la despenalización y el médico obstetra Mario Sebastiani argumentó a favor que, de aprobarse el proyecto, “nos convertiríamos en un país sensible a las necesidades de las mujeres”.

Este jueves se llevó a cabo la segunda jornada de debate por el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo y, al igual que el martes, la jornada se dividió en dos mitades: la primera para quienes defienden la iniciativa y la segunda para los que se oponen a que las mujeres puedan decidir sobre la concepción hasta la semana 14.

De misma manera que el martes pasado, el plenario lo encabezó el presidente de la comisión de Legislación General Daniel Lipovetzky (Cambiemos); sin embargo, la diferencia fue que la sala estaba semivacía, ya que de los 128 diputados que integran las cuatro comisiones (Legislación General, Salud, Familia y Legislación Penal) que deben dar el debate sólo había 56.

De los oradores de turno, la más destacada fue la escritora Claudia Piñeiro que dejó sin argumentos a quienes están en contra de la despenalización. “Se robaron la palabra ‘vida’. ¿Eso quiere decir que los uruguayos, que los países europeos y que nosotros no estamos a favor de la vida? Hay que acreditar el uso del lenguaje, porque con eso construimos”, sostuvo.

La novelista además opinó que “si se hace una encuesta, la sociedad está a favor de la despenalización del aborto. Nuestra obligación hoy es convencer a los señores que están dentro del recinto para que voten por la interrupción voluntaria del embarazo”.

Otro de los oradores con posturas claras, lógicas y contundentes fue el médico obstetra Mario Sebastiani. “Si se despenaliza el aborto, tenemos la oportunidad única de convertirnos en un país creíble, democrático, laico y sensible a las necesidades de las mujeres. Si gana el no, no solo sería una derrota, si no que tendrían que responder quién gana con la decisión”.

Sebastiani también opinó por los diputados que votan por el no. “¿Cuál es su concepción de la dignidad de la mujer? ¿Cuál es su concepción de que vaya a la clandestinidad, a la enfermedad, a la peligrosidad y a la muerte?”, se preguntó”, y cerró respondiéndose “Si lo hacen, como sociedad tenemos que hacerles sentir el peso de un voto que es moral y antiderechos”.