La AFIP publicó un listado con 192 empresas de servicios digitales que tendrán que tributar. El débito por el precio del abono está llegando en dólares. Por impacto de la devaluación más el impuesto, el costo del servicio básico aumentaría 43,9%.

Dentro de la lista, se encuentran dos de las más salientes compañías utilizadas por la clase media argentina, Netflix y Spotify, que aumentarán sus precios debido a la modificación de un artículo de la Ley del Impuesto a las Ganancias, presente en la reforma tributaria, que contempla una ampliación de ese tributo para que alcance a contenidos audiovisuales del exterior, “cualquiera sea el medio utilizado”.

El problema, radica en que la forma de cobrar el impuesto sería mediante una retención que realizarán las entidades a través de las cuales el abonado paga el servicio (tarjetas de débito, crédito, etcétera), con lo cual el impacto recaerá en el consumidor de las plataformas.

Netflix, que tiene dolarizado su abono, comenzará a pagar en junio IVA y Ganancias en función de la reforma del estado nacional, lo que confluye anda más ni nada menos, que en un nuevo aumento que vacía aún más el bolsillo de los argentinos que la utilizan.

Y cómo no hacerse socio de esta red digital, que representa el sostén de las series más afanadas por el público nacional. Pero la nueva pregunta entonces será cómo sostener Netflix, con un abono básico dolarizado que pasaría de $169 (USD 8,04; con un dólar a $21) y que trepará a $201 con la divisa en torno a $25.

Si a este valor se le adiciona el 21% de IVA, el precio final a pagar en pesos ascenderá a $243,21. Esto representa un aumento de 43,9% con relación al precio que tenía en abril.

Este es el impacto que sentirán los usuarios en sus bolsillos en un futuro cercano y sólo representativo de la firma de entretenimiento vía streaming. Sumarle los costos de otros servicios como Spotify, Instagram, Twitter, Tinder, versiones digitales  de medios de comunicación como el Financial Times y New York Times y hasta algunos servicios de hotelería, viajes y compras electrónicas como OLX, Aliexpress o Booking y Uber entre otros, sería mérito suficiente para por lo menos, ponerse llorar.

¿Será el fin del incipiente e-commerce en Argentina? ¿La clase media tendrá que elegir entre cable y combo fútbol y series originales de Netflix? Un posible adiós se acerca.